Guia emocional al inicio de la lactancia
El inicio de la lactancia materna es un momento de gran intensidad emocional. Los cambios hormonales tras el parto tienen una gran influencia, pero además encontramos otros muchos aspectos que influyen a nivel emocional.
Quisiéramos plantear aquí una guía sobre el abanico de emociones que pueden aparecer en este inicio tan singular. Entendemos que todas ellas son perfectamente normales y no necesariamente síntoma de ninguna alteración psicológica.
cuando todo va bien…
El parto tiene una gran importancia en el inicio de la lactancia. Cuando una mujer tiene un parto respetado es muy probable que aparezcan emociones agradables. Entre las emociones que podemos experimentar encontramos la alegría,satisfacción, orgullo e incluso sensación de empoderamiento que conlleva un aumento de la autoestima influyendo positivamente en el inicio de la lactancia.
Cuando lo natural no es lo normal..
Actualmente en nuestra sociedad las cifras de lactancia materna están muy por debajo de lo recomendado por la OMS. Muchas de nosotras llegamos al inicio de la lactancia conociendo muy poco sobre el tema y lo que resulta más sorprendente, sin haber visto a ninguna otra madre amamantar. Estas razones hacen comprensible que no todo resulte tan sencillo.
la otra cara de la moneda
Además de las emociones agradables anteriormente señaladas, también es habitual experimentar emociones desagradables en estos primeros momentos. El haber sufrido violencia obstétrica, las molestias físicas, el cansancio tras el trabajo de parto, comer y dormir poco hacen que estas emociones desagradables sean más habituales.
No es inusual encontrar mujeres que presentan expectativas demasiado altas frente al inicio de la lactancia. Esto resulta comprensible ya que durante todo el embarazo, incluso antes, hemos estado soñando con la llegada de nuestro bebé.
Pueden aparecer sentimientos de culpa por no sentirse tan felices como habían imaginado. También puede aparecer culpa y decepción por no ser capaces de amamantar.
La ansiedad y el miedo también pueden ser compañeras de viaje en estos inicios. Muchas veces vienen acompañadas de culpabilidad por sentir ansiedad y los posibles efectos que puede tener para el bebé y el desarrollo del vínculo.
En muchos casos encontramos que los inicios de la lactancia están marcados por sentimientos de inseguridad. Las madres recientes nos podemos ver expuestas a comentarios por parte de profesionales, familiares y amigos que no apoyan ni ayudan. En estos inicios podemos sentirnos especialmente vulnerables. Frases infantilizadoras, recomendaciones desactualizadas y sin base científica y críticas sin sentido pueden hacer que los inicios de la lactancia sean más difíciles o que incluso la abandonemos.
Algunas madres dicen sentir desagrado y rechazo hacia el bebé o hacia el hecho de amamantar. Es muy habitual sentirse sobrecargada en algún momento en estos primeros inicios. El bebé amamantado precisa de una madre disponible 24 horas. Algunas comentan sentir una pérdida de independencia y del “control” del propio cuerpo lo que lleva en ocasiones a abandonar la lactancia. Además, algunas madres afirman sentir vergüenza por verse expuestas físicamente en público.
Al posible estrés experimentado por el inicio de la lactancia habría que sumarle otras cuestiones que precisan pararse a conocerse a una misma y adaptarse a la nueva situación: Cambios en la relación de pareja, en el lugar que ocupamos en nuestra familia, en el rol que desempeñamos como personas, etc.
apoyo emocional e instrumental básico
Sentirse solas en estos momentos puede resultar también habitual. La falta de una red de madres, hermanas y amigas que hayan amamantado y puedan acompañarnos en este camino no lo hace fácil. Este sentimiento de soledad puede verse incrementado cuando las parejas han de incorporarse tempranamente al trabajo.
Resulta imprescindible que exista un buen apoyo emocional por parte de los profesionales y personas cercanas a los nuevos papás. Se espera que muestren actitudes de respeto y comprensión.
No menos importante es el apoyo instrumental. La madre en estos primeros momentos aún se está recuperando físicamente y las demandas del bebé suelen ser muy elevadas. Poder contar con la ayuda de la pareja y del entorno facilitará el inicio de la lactancia.
Como ves la vivencia de este inicio es única y diferente en cada mujer. ¿Creés que he olvidado alguna otra emoción? ¡Me encantaría leer vuestros comentarios y experiencias!