Psicóloga Clínica especialista en Salud Mental Perinatal

controles médicos durante el embarazo

Las consultas prenatales e incluso antes de la concepción, son una práctica habitual en nuestro entorno. Casi nadie puede negar que los controles médicos durante el embarazo pueden tener su utilidad. Pero lo cierto es que cada vez hay más personas que ponen en duda que todas las intervenciones que se realizan sean necesarias y que favorezcan el estado emocional de la mujer embarazada teniendo esto consecuencias para el bebé.

el embarazo no es una enfermedad

Aunque el embarazo es un síntoma de salud, muchas veces se trata a las embarazadas como si estuvieran enfermas. Lo que la naturaleza ha provisto como algo natural cada vez se ha llenado de más tecnología.

Los conocimientos en medicina y en obstetricia en particular, han supuesto un gran avance en el tratamiento de las patologías, pero a veces uno piensa que quizá no tanto en el campo de la salud.

Detección de problemas

Es cierto que la tecnología permite detectar tempranamente patologías que pueden tener tratamiento. Se hacen incluso operaciones intraútero que permiten salvar vidas. El problema es que muchas veces se dan falsos positivos. Se informa de que existe la posibilidad de que algo no va bien y finalmente todo queda en un susto. Pero estos sustos son realmente importantes ya que muchas parejas pasan meses aterrorizados con la idea de que esa posibilidad sea una realidad.

A veces se hacen diagnósticos demasiado conservadores, anemia, hipertensión o diabetes gestacional… Diagnósticos que asustan y que además pueden incluir tratamiento farmacológico cuando puede que no sea estrictamente necesario.

Es normal que nos preocupemos cuando nos dan estas informaciones ¿Estará mi bebé sano? Realmente esa es la mayor preocupación que podemos tener.

Las consultas prenatales con obstetras y matronas tendrían que ser un momento estupendo para empoderarnos, salir de las consultas pensando que todo va bien, que nuestro cuerpo sabe cómo cuidar a nuestros bebés y finalmente parirles. La realidad suele ser otra. A veces nos recriminan haber engordado demasiado, otras veces no lo suficiente. Se nos informa poco y, cuando se hace, muchas veces se hace con poca claridad.

¿Son tantas pruebas necesarias?

Resulta interesante saber que las pruebas que se realizan durante el embarazo son voluntarias. Pero a la mayoría de nosotras no se nos ha pasado ni por la cabeza dejar de hacernos alguna de ellas. Una puede pensar que todas son estrictamente necesarias, pero cada vez hay más gente que lo pone en duda. Sin ir más lejos, algunas de ellas, en otros países, no se realizan de modo rutinario, solo si hay determinados factores de riesgo.

Por su parte, las ecografías resultan de gran utilidad para el control médico, son capaces de decirnos la edad gestacional del bebé, el estado en el que se encuentra, si hay uno o más bebés, el sexo y si presenta alguna malformación entre otras cuestiones. La evidencia científica señala la recomendación de realizar 2 ecografías, una en el primer trimestre (alrededor de la semana 12 de gestación) y otra en el segundo trimestre (alrededor de la semana 20), aunque en España también es habitual realizar una ecografía más en el tercer trimestre (aunque no existe consenso de su pertinencia). La sociedad nos vende que más es mejor, pero casi nunca es así. En el caso de las ecografías, realizar más de las que están indicadas tampoco está claro que esté libre de efectos secundarios, por lo que merece la pena pararse a pensar si es una buena idea realizarse Ecografías 4D recreativas para poder conocer un poco más a nuestro bebé antes del nacimiento.

mucha atención a lo físico pero escasa a lo emocional

Y es que a día de hoy, la parte emocional del embarazo está tremendamente descuidada. Casi nadie incluye una evaluación del estado emocional de la mujer embarazada en su exploración. La salud mental sigue siendo la gran olvidada. Y aunque hay evidencia suficiente de lo importante que es el estado emocional de la mujer embarazada y su pareja en el periodo perinatal casi nadie suele tenerlo en cuenta. Las dificultades emocionales son bastante frecuentes en esta etapa, pero habitualmente se mira hacia otro lado. Al no explorar esta parte tan importante no se detectan esas dificultades. Y lo peor de todo, no se ofrece apoyo a quien lo necesita.

¿Cómo ha sido vuestra experiencia durante el embarazo? ¿Creéis que atendieron a la parte emocional?

Si quieres saber más sobre algunos de estos temas:

Michel Odent. El efecto nocebo en el cuidado prenatal.

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